Ta Marbuta » árabe fusha http://www.tamarbuta.com Lengua árabe y traducción Sun, 28 Dec 2014 15:15:51 +0000 en-US hourly 1 http://wordpress.org/?v=3.5 Mis referencias en gramática árabe http://www.tamarbuta.com/mis-referencias-en-gramatica-arabe/ http://www.tamarbuta.com/mis-referencias-en-gramatica-arabe/#comments Tue, 09 Dec 2014 19:02:57 +0000 Tony Galán http://www.tamarbuta.com/?p=1743 Más de una vez me han pedido recomendaciones (ya sea por mensaje en facebook, formulario de contacto, comentarios en el blog o charlando tranquilamente) sobre obras de gramática árabe. Como veo que es una pregunta recurrente y que en el mercado hay cantidad de obras y no todas valen para todo el mundo, me he decidido a crear esta entrada en la que explico qué obras de referencia he usado y aún uso, y por qué y a quién se las recomendaría.

Vaya por delante que no pretendo pontificar. Las obras que voy a pasar a reseñar son las que la buena reputación y, las más de las veces, la casualidad, me han llevado a conocer. Seguro que hay muchas más y mucho mejores pero… aún no las conozco. Si alguien tiene alguna sugerencia nos encantaría conocerla.

Por último un consejillo que parece evidente pero que a veces no lo es tanto: los libros de gramática, a no ser que seas un robot, no son útiles por sí solos. Intentar estudiar árabe a partir de una gramática, sin nadie que te explique, te guíe y te evalúe, es un ejercicio frustrante y abocado al fracaso. Sin embargo, una buena gramática en la que apoyar tu estudio tiene un valor incalculable.

Gramática de la lengua árabe moderna, de David Cowan

Gramática de la lengua árabe moderna. David Cowan

Título: Gramática de la lengua árabe moderna
Autor: David Cowan
Editorial: Cátedra
Idioma: Español
Descripción: Empiezo con el libro que quizá menos recomendaría, pues fue mi primera referencia y nos hizo sufrir mucho durante el primer año en la uni. Es un libro muy árido, muy de vieja escuela, con ejemplos poco naturales (الملكانِ غنيانِ) y un punto de vista “occidental”. Sin embargo, cubre prácticamente todo lo básico que hay que saber de gramática árabe, y su esquemática estructura favorece la búsqueda. Los ejemplos, abundantes, aunque poco prácticos en el uso, sirven para comprender las reglas gramaticales que se explican.
Recomendado si… Estás empezando con el árabe y necesitas un lugar al que recurrir para asegurarte si recuerdas bien la gramática.
No recomendado si… No es un libro recomendable para el autoestudio, pues es conciso y difícil de llevar a la práctica, lo que lo hace aburrido y en ocasiones frustrante.

Esquemas de árabe, de Francisco Ruiz Girela

Esquemas de árabe. Francisco Ruiz Girela

Título: Esquemas de árabe
Autor: Francisco Ruiz Girela
Editorial: Centro de lingüística aplicada Atenea
Idioma: Español
Descripción: Una obrita muy útil y práctica. Explica todo lo básico que hay que saber de gramática árabe, de manera muy escueta (bastante más que en el libro anterior), pero tiene una característica muy conveniente: la información se distribuye en fichas que pueden desencuadernarse para su estudio individual y volverse a encuadernar fácilmente.
Recomendado si… Quieres un libro de referencia breve, manejable y en español.
No recomendado si… Tu intención es profundizar mucho.

L’arabe dans tous ses états, de Frédéric Imbert

L'arabe dans tous ses etats. Frédéric Imbert

Título:  L’arabe dans tous ses états (العربية أشكال وألوان)
Autor:  Frédéric Imbert (con la colaboración de Catharina Pinon)
Editorial:  Ellipses
Idioma:  Francés
Descripción: Un libro de referencia muy apañado, que presenta la información en tablas para una búsqueda de información más rápida. No explica la gramática, simplemente la presenta, así que no esperéis encontrar explicaciones detalladas de los fenómenos gramaticales. Incluye todo tipo de información útil, desde morfología y sintaxis hasta uso de los signos de puntuación y abreviaturas. Los temas se han ordenado alfabéticamente, no se sigue ningún tipo de progresión. Es simplemente un libro de referencia.
Recomendado si… Estás aprendiendo árabe y buscas esquemas y tablas de referencia para repasar.
No recomendado si… Si acabas de empezar puede llegar a ser abrumador, ya que no sigue un orden progresivo sino alfabético.

معجم قواعد اللغة العربية في جداول ولوحات, de Antoine El-Dahdah

معجم قواعد العربية. أنطوان الدحداح

Título:  معجم قواعد اللغة العربية في جداول ولوحات
Autor: أنطوان الدحداح (Antoine El-Dahdah)
Editorial: مكتبة لبنان ناشرون (Librairie du Liban Publishers)
Idioma:  Árabe
Descripción: En la línea del anterior, pero más pro. Este libro también presenta la gramática en tablas, pero con dos diferencias fundamentales respecto al anterior: lo hace en árabe y lo hace respetando la estructura que normalmente siguen los manuales de gramática árabe. Al estar escrito íntegramente en árabe y seguir una “lógica” puramente árabe, su uso es en un principio dificultoso para el estudiante, pero los beneficios a la larga en cuanto a interiorización de conceptos y comprensión de la gramática árabe sobrepasan con creces esas dificultades. El libro incluye un índice alfabético para facilitar la búsqueda, detallados ejemplos de análisis sintáctico y un pequeño glosario de términos gramaticales (árabe-inglés-francés).
Recomendado si…  Ya te defiendes con el árabe y quieres aprender gramática bien.
No recomendado si… Si aún no sabes leer en árabe espera un poco antes de adquirirlo.

Manual de sintaxis árabe, de Nieves Paradela Alonso

Manual de sintaxis árabe. Nieves Paradela

Título:  Manual de sintaxis árabe (مبادئ النحو العربي)
Autor:  Nieves Paradela Alonso
Editorial: Ediciones de la Universidad Autónoma de Madrid
Idioma: Español
Descripción: Una obra que no me canso de recomendar. Clara, plagada de ejemplos prácticos y muy enfocada a la descripción árabe de la gramática árabe. Imprescindible. La única pega es que es un manual de sintaxis, por lo que no hay lugar para morfología u otros aspectos de la gramática árabe que podrían ser de interés para el estudiante, pero en lo que respecta a la sintaxis, explica todo lo que necesitas saber.
Recomendado si… Quieres estudiar la sintaxis árabe, tengas el nivel que tengas.
No recomendado si… Buscas una obra que englobe todos los aspectos de la gramática

الوجيز في الصرف والنحو والإعراب, de جوزيف الياس y جرجس ناصيف

الوجيز في الصرف والنحو والاعراب

Título:  الوجيز في الصرف والنحو والإعراب
Autores:  د. جوزيف الياس y جرجس ناصيف
Editorial:  دار العلم للملايين
Idioma: Árabe
Descripción: Creo que todo estudiante de árabe, llegado a cierto nivel, debería disponer de un libro de gramática de este tipo. El que yo propongo es el que conozco, pero hay cantidad de ellos muy similares en las librerías de los países árabes. Se trata de una obra de gramática para estudiantes árabes de secundaria y universidad. Es bueno contar con un libro así porque te hace enfrentarte a una obra de gramática puramente árabe, pero de una manera asequible alejada de la maraña que puede suponer una obra erudita de gramática.
Recomendado si… Ya puedes leer árabe con fluidez y quieres asentar tus conocimientos de gramática.
No recomendado si… No tienes un nivel de árabe suficiente como para enfrentarte a una lectura así, o tienes nivel pero no tienes interés en emplear tu tiempo en profundizar en gramática.

جامع الدروس العربية, de مصطفى الغلاييني

جامع الدروس العربية مصطفى الغلاييني

Título:  جامع الدروس العربية
Autor: الشيخ مصطفى الغلاييني
Editorial: المكتبة العصرية
Idioma: Árabe
Descripción: Aunque el título pueda parecer pretencioso, no lo es. Es un compendio enciclopédico de gramática árabe que contiene todo lo que puede saberse, hasta la más insignificante irregularidad desaparecida hace siglos. Hay que tener ganas y cierta familiaridad con los conceptos gramaticales árabes para enfrentarse a su árida prosa, y necesita tiempo para habituarse a él y conseguir recuperar la información con cierta agilidad. Si eres capaz de superar esas dificultades, tendrás una referencia para siempre.
Recomendado si… Eres una máquina de gramática y quieres ampliar tus bases.
No recomendado si… Nunca has leído nada de gramática en árabe .

تجديد النحو, de شوقي ضيف

تجديد النحو شوقي ضيف

Título:  تجديد النحو
Autor: د. شوقي ضيف
Editorial: دار المعارف
Idioma: Árabe
Descripción: Dejo para el final el último libro que he descubierto, pero el que más positivamente me ha sorprendido. El autor no se limitó a escribir un manual de gramática árabe, sino que, como su título indica, pretendió renovar la gramática árabe, eliminando lo anticuado, superfluo y obsoleto, y reorganizando los temas y fenómenos lingüísticos para que siguieran un orden más lógico. El resultado es un manual muy razonado, sencillo, legible y accesible, una obra cuya lectura recomendaría a cualquier rebuscado profesor árabe de gramática.
Recomendado si… Quieres aprender gramática árabe de una manera asequible e incluso amena.
No recomendado si… Si lo quieres usar de referencia para una clase de gramática, mejor usa otra obra, pues esta se aleja de la ortodoxia gramatical y puede causarte desajustes con lo que se enseña en tu clase

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Cómo explicar la diglosia a los niños árabes http://www.tamarbuta.com/como-explicar-la-diglosia-a-los-ninos-arabes/ http://www.tamarbuta.com/como-explicar-la-diglosia-a-los-ninos-arabes/#comments Tue, 21 Oct 2014 20:08:13 +0000 Tony Galán http://www.tamarbuta.com/?p=1689 No hay duda de que la diglosia árabe es muy desconcertante para el aprendiz, pero no debe ser menos confuso para un niño árabe comprobar que la lengua que habla se diferencia mucho de la lengua que le enseñan en el cole. ¿Cómo se le explica a un niño árabe esta situación? 

Hace unas semanas, rebuscando en una pila de libros viejos en una papelería de Jeddah me encontré con una obrita que me llamó la atención. Se titulaba, simplemente, لغتنا (Nuestra lengua), y su precio (5 reales, alrededor de un euro) y encantadoras ilustraciones no me dejaron más opción que adquirirlo.

La obra, ya desde su concepción, es un alarde de panarabismo: fue escrita por el libanés Afif Dimashqiya (عفيف دمشقية), ilustrada por el egipcio Nabil Tag (نبيل تاج) y publicada por la editorial Dar Al-Fata Al-Arabi (دار الفتى العربي), fundada en Beirut por el palestino Nabil Saath (نبيل شعث). En su interior se explica a los niños la génesis del lenguaje y se detallan las características de la lengua árabe y las ciencias que la estudian.

Portada de la obra

Portada de la obra

El fragmento que quiero compartir con vosotros responde a la cuestión del título: ¿Cómo se explica a un niño árabe lo que es la diglosia? No traigo este texto porque sea especialmente representativo (ha sido la casualidad más que la investigación la que lo ha puesto en mis manos), pero es curioso hacer el ejercicio de perspectiva.

En seguida notaréis el peso del nacionalismo árabe en el tono (con ampulosas expresiones como أبناء بلاد العرب o الوطن العربي المترامي الأطراف) y en el idealismo de sus ideas con respecto al fusha y su carácter polivalente y universalizador. Llama la atención también cómo este fusha (palabra cuya traducción literal —la más pura, la más elocuente— encaja mejor con este texto que la de “árabe clásico” que he acabado por escoger) está desprovisto de la sacralidad con la que se le engalana a veces dada su relación indisoluble con la revelación, pero aún así el concepto de “perfección” que maneja el autor le da cierto barniz de divinidad.

Con este tono y estas ideas sorprende que el libro fuera publicado en una fecha tan tardía como 1985, lo que da testimonio de que las ideas panarabistas tuvieron una larga vida en el imaginario colectivo mucho después de la muerte de Náser.

Una de las ilustraciones del libro

Una de las ilustraciones del libro

Os dejo a continuación con la traducción del texto, cuyo original podéis descargar pinchando aquí, mientras que si queréis la versión traducida en formato pdf podéis pinchar aquí.

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Nuestra lengua, la lengua árabe

Ahora que conocemos cómo surgió el lenguaje con el ser humano, y cuál fue su posterior crecimiento y desarrollo, parejos al progreso humano, veamos cómo fue la historia de nuestra lengua, la lengua árabe.

Ya sabes que la lengua árabe pertenece a la familia camítico-semítica, de la que surgieron otras muchas lenguas.

Una cosa que asombra a los estudiosos es que los textos árabes más antiguos que nos han llegado, tanto en verso como en prosa, no difieren mucho de la lengua que usamos hoy. Esto indica que esos textos que nos han llegado de la época de la Yahiliya (antes del surgimiento del islam) ya poseían un alto grado de desarrollo y perfección. La historia no nos ha dejado textos anteriores que muestren los orígenes y desarrollo de esta lengua, ni su escisión de la familia madre, ni su diferenciación de las lenguas semíticas hermanas.

Todo lo que sabemos es que el árabe que hablamos hoy es el que hablaban las tribus de la península arábiga, la misma que resistió ante las lenguas de los imperios persa, griego y bizantino, cuyo poder se extendió sobre los árabes durante cientos de años antes de que apareciera el islam.

Sin embargo, aunque nos sea difícil conocer las etapas de la infancia de la lengua árabe y su evolución hasta convertirse en la desarrollada lengua de esos textos que nos han llegado, es desde luego digno de admiración que haya conservado su vitalidad y su excepcional capacidad de evolución y adaptación durante las diferentes etapas por las que ha pasado la nación árabe a través cientos de años, desde el surgimiento del islam hasta hoy.

La lengua y la nación

Nuestra nación, la nación árabe, no es una nación nueva. En su día partió de su medio primigenio portando una lengua desbordante de términos que se referían cada uno de los fenómenos de su entorno y su sociedad. De ahí llegó a nuevos ambientes, de cuyas lenguas tomó mucho prestado, como ya has visto. Hasta que llegó el día, durante la época abasí, en el que, gracias a la cantidad de ideas nuevas que surgieron, el pensamiento árabe progresó y profundizó en ciencias en las que previamente no había tomado parte de manera relevante, encontrando en la lengua una flexibilidad y disposición que le permitió crear nuevos términos árabes sin tener que recurrir a términos prestados. De esta manera nuestra lengua progresó, se completó y se ampliaron sus horizontes como nunca antes.

Sin embargo, tras haber recorrido la nación árabe un periodo de civilización y progreso, su crecimiento cesó y se impuso sobre ella la ignorancia y el atraso como resultado de la debilidad de su gente y el dominio de elementos extranjeros sobre ellas. Como es natural, el crecimiento de la lengua también se detuvo, y en aquel estado permaneció durante largo tiempo: rígida, inánime, sin avanzar ni evolucionar.

Esto fue así hasta la segunda mitad del siglo pasado y principios de este siglo, cuando la nación árabe despertó de su letargo, se sacudió el polvo de la ignorancia y poco a poco fue recuperando su vitalidad, preparada una vez más para marchar con paso firme junto a las naciones desarrolladas. Finalmente, llegará el día en que consiga hacer realidad sus deseos y aspiraciones y la lengua florezca de nuevo para ser capaz de expresar todas las ideas, descubrimientos e inventos que surjan en el mundo.

Árabe clásico y árabe dialectal

Sin embargo, sabes que existen dos tipos de lengua: la lengua hablada a diario, la lengua “oral” (المحكية) o “dialecto” (العامية); y la lengua de escritura y literatura, la lengua “clásica” (الفصحى). El árabe clásico se diferencia del dialecto en que está más desarrollado y es más rico, elegante y versátil. Eso es así porque cuando el ser humano habla, lo hace de manera natural y espontánea, no necesita grandes esfuerzos mentales. En cambio, cuando quiere escribir una carta, un artículo, un estudio científico o literario o cualquier otra creación, vemos que se esfuerza por encontrar las palabras que mejor transmitan lo que piensa, las expresiones más bellas y el estilo más agradable. Prueba de ello es que cuando escribes una redacción, por ejemplo, comienzas a estructurar los temas que crees que debes de tratar en ideas principales y secundarias y luego continúas con la escritura “en sucio”, donde eliminas una palabra aquí o allá y la sustituyes por otra, o borras una expresión entera para reescribirla, así hasta que terminas el borrador y lo revisas, a veces sustituyendo y cambiando cosas hasta que quedas convencido de que completaste la tarea sin errores ortográficos ni gramaticales. Por último, una vez satisfecho con lo que escribiste, lo redactas en una versión “en limpio” que agrade la vista y el espíritu.

La facilidad del dialecto

Quizá te estés preguntando por qué son diferentes el árabe dialectal y el clásico, y por qué es tan fácil expresarse oralmente con el primero y tan difícil con el segundo. La respuesta es que el ser humano descubre la lengua hablada (el dialecto) en su más tierna infancia, y la adquiere de manera natural, pues no puede dejar de oírla a diario a su alrededor en boca de sus padres y parientes. Día tras día distingue sonidos diferentes que se le quedan grabados en su pequeño recuerdo, y a medida que crece y se desarrolla no tarda en darse cuenta de que cada uno de esos sonidos tiene un significado concreto, que descubre con la ayuda de los movimientos y gestos manuales y corporales de los hablantes a su alrededor.

Dado que, como ya has visto, la naturaleza ha dotado al ser humano de una capacidad extraordinaria de imitar sonidos, cuando el niño alcanza una edad determinada (lo natural es que sea a finales de su primer año de vida y comienzos del segundo) empieza a simular los sonidos (o palabras) que ha oído, al principio con cierta torpeza. Más tarde, con grandes esfuerzos, corrige su dicción poco a poco a medida que sus órganos del habla y su sentido del oído maduran. Así, cada vez que el niño escucha una nueva palabra y comprende su significado por completo la guarda en la memoria hasta el momento en el que necesita usarla, cuando la saca de su escondite y la pronuncia en la situación adecuada. A medida que se hace mayor aumenta su vocabulario y su capacidad de ordenarlo en oraciones correctas. Es por ello que se puede decir que el dialecto destaca por su facilidad de utilización, ya que se adquiere de manera espontánea y con una práctica continua.

La dificultad del árabe clásico

La situación de la lengua árabe clásica, lengua de lectura y escritura, no es la misma que la de su hermana la lengua hablada. Esto es así porque el aprendizaje se hace de manera ordenada, y en él participan, junto con el sentido del oído, el sentido de la vista y la habilidad manual y muscular, necesarios para la escritura, así como las habilidades mentales para aprender y memorizar la gramática de esta lengua. También entran en juego, por ejemplo, la elección de las palabras y el orden de las frases, las funciones de las palabras en el contexto de la oración, las distintas vocales finales, las formas de los verbos, las maneras de derivar sustantivos de ellos y otros aspectos que requieren paciencia y esfuerzo mental.

Puedes comprobar lo anterior describiendo algo que te haya pasado, primero en tu dialecto y a continuación en árabe clásico. Verás que en el primer caso las palabras saldrán de tu boca de manera espontánea y sin apenas esfuerzo, mientras que en el segundo caso tendrás que buscar en tu recuerdo la palabra adecuada. Quizá te venga a la mente más de una palabra para lo que quieres expresar, lo que implica que tienes que elegir la que más se amolde a tu gusto de entre ellas, cosa que toma tiempo y esfuerzo. Después seguirás unas reglas gramaticales para unir unas palabras con otras usando diferentes conectores (preposiciones, partículas, conjunciones…) de manera correcta. Todas estas operaciones requieren unos esfuerzos mentales que no necesita la lengua hablada.

La dificultad de entenderse entre los distintos dialectos

Ahora puede que te estés preguntando por qué un árabe de un país árabe determinado no puede entender lo que quiere decir un árabe de un país árabe diferente cuando cada uno de ellos recurre a su respectivo dialecto, mientras que se entienden sin mayores dificultades cuando utilizan la lengua árabe clásica. Antes que nada he de decirte que el árabe que aprenden los chicos y chicas árabes en una escuela argelina, por ejemplo, es el mismo que aprendes tú. Por ello, compartes los “símbolos” de esta lengua con todos los hijos de la gran nación árabe. Además, las maneras de construir la oración (verbo y sujeto o verbo, sujeto y complemento en la oración verbal, y sujeto y predicado en la oración nominal) son exactamente las mismas en cada palmo de tierra árabe, y la conjugación de los verbos se realiza de igual manera en todas las escuelas árabes. Por eso les es fácil entenderse con ella a la gente de todos los países árabes, porque todos la utilizan de idéntica manera.

La diferencia entre los dialectos árabes

Por otro lado, los dialectos que se usan en los distintos ambientes árabes difieren unos de otros en más de un aspecto. En primer lugar, a veces existen diferentes maneras de nombrar una misma cosa. Por ejemplo, a la mesa (منضدة) se la llama طاولة en el Levante (Siria, Líbano y Palestina), mientras que en dialecto kuwaití se usa la palabra ميز. A la hoja de la puerta se le llama en dialecto egipcio ضلفة, mientras que en dialecto libanés se le llama درفة o رفدة. En dialecto egipcio se llama al armario دولاب, palabra que en el Levante se usa para designar la rueda del coche o la bicicleta.

Hay muchísimos ejemplos que un libro como el que tienes en tus manos no es capaz de enumerar, pues requieren de un estudio especial que se conoce como “dialectología”. Basta con que aprendas hoy algo importante, y es que inevitablemente cualquier lengua va a recibir la influencia del léxico de las lenguas de los pueblos vecinos a sus hablantes, o con los que tengan algún contacto a través del comercio o las migraciones, o cuando unos pueblos colonicen a otros, como es el caso de la gran nación árabe, que durante mucho tiempo estuvo invadida por el extranjero.

Abundancia de palabras extranjeras

En las fronteras de la patria árabe, y en algunos de sus estados, hay pueblos que hablan otras lenguas que no son la lengua árabe, y algunas palabras de esas lenguas han llegado a los diferentes dialectos árabes. Además, como no podía ser de otra manera, el árabe usado a diario se ha visto afectado especialmente por el vocabulario de las lenguas francesa e inglesa, dada la cantidad de tiempo que los ingleses y franceses han permanecido colonizando la nación árabe. Por ejemplo, hay palabras persas e inglesas que han penetrado en los dialectos usados en Irak y el Golfo, palabras indias y persas que han entrado en los dialectos usados en las costas del oriente y sur de la península arábiga, y en los dialectos hablados en el Levante hay palabras del siríaco, el turco, el francés y el inglés.

Diferencias de pronunciación

Entre los motivos de la dificultad para entenderse entre los distintos dialectos árabes están las diferencias en la manera de pronunciar algunas letras. Hay una porción de los árabes que aún conservan la pronunciación de la letra ذ tal y como se hace al leer, pero la mayoría la convierte a veces en د y a veces en ز. Así, por ejemplo, la palabra مهذّب (educado), se pronuncia مهزّب. Los habitantes de El Cairo pronuncian la letra ج como la letra “g” de la palabra inglesa “good” y la palabra francesa “garçon”, la misma manera en que se pronuncia la letra ق en la mayoría de los dialectos de la península arábiga y el Golfo. En el dialecto kuwaití la letra ج se convierte en algunas palabras en ي, como عيوز en lugar de عجوز (anciano). A veces unas letras sustituyen a otras, como أنطى en lugar de أعطى (él da), y otras veces las letras desaparecen de la palabra, como con تبي en lugar de تبغي (quieres), en boca de los kuwaitíes.

En ocasiones se juntan dos palabras en una, como en la expresión شرايك para preguntar “cómo estás”, o se separan como en شورايك (la hamza se puede escribir o no), en lugar de ما رأيك. Al hablar, casi todos los dialectos hacen desaparecer la ن en verbos de la segunda persona singular femenino, pero en la mayoría de los dialectos de la península arábiga y el Golfo se mantiene, como por ejemplo تريدي o تريدين (quieres). También hay diferencias en la manera que se forma el singular y el plural de una región a otra. La palabra رجل, “hombre”, y su plural رِجال en dialecto egipcio son راجل en singular y رْجال y رِجّالة en plural, en la mayoría de dialectos del Levante se dice رِجّال y el plural es رْجال, mientras que en dialecto kuwaití se usa رايل o رَيّال y el plural es رياييل.

El árabe clásico es la lengua de todos

A pesar de la cantidad de dialectos árabes y sus diferencias, es motivo de orgullo para todo árabe que la lengua clásica en la que te hablo la leen y escriben 150 millones de seres humanos. Es la lengua en la que se conserva su ciencia y su literatura, y todo lo que sus mentes maravillosas han producido y producirán, la lengua en la que se expresan sus sentimientos, emociones y principios.

Con poco que se eleve desde cualquier emisora árabe la voz del presentador hablando esta bella lengua, todos, desde el más instruido al más corriente, en cualquier rincón de la vasta nación árabe, entienden lo que dice. Si un lector árabe coge cualquier periódico, sea cual sea el país desde el que se publicó, lo leerá de principio a fin sin que le haya costado entender una sola palabra. Y si ve una película en la que se hable árabe clásico, ¡entenderá el más mínimo cuchicheo! De igual manera ocurre con los programas de televisión que usan árabe clásico.

Dado que, como sabes, el entendimiento mutuo entre emisor y receptor no es posible si el símbolo utilizado (la palabra) no despierta la misma imagen en la mente de ambos, en ocasiones es imposible que dos árabes de países diferentes se entiendan, pues a pesar de que hablan lenguas que se consideran ramas de la lengua árabe compartida entre ambos, el símbolo que usa uno es distinto del símbolo que usa el otro. Es por ello que si quieren comunicarse deben de recurrir a su lengua original (el árabe clásico), pues ambos conocen la totalidad de los símbolos.

El árabe clásico antiguo y el moderno

Por último, una vez que has aprendido que “el árabe clásico” es la lengua que comparten todos los árabes desde el Golfo hasta el Océano, y que solo con ella pueden entenderse y comunicarse, ha llegado el momento de que te preguntes si esta lengua “clásica” es la misma que leían y escribían nuestros abuelos, o si ha cambiado mucho o poco.

Si estudiamos los textos antiguos podemos hacer las siguientes observaciones:

Primero: El árabe clásico antiguo no se diferencia del árabe clásico que leemos hoy en lo relativo a la manera de formar las palabras y de generar y ordenar oraciones.

Segundo: No se observan diferencias entre la lengua antigua y la moderna en lo que respecta al singular, el dual y el plural, el masculino y el femenino, el participio activo y el pasivo, los nombres de acción, la conjugación de los verbos, etc.

Tercero: No hay ninguna diferencia entre el primer árabe y el árabe actual en cuanto a las funciones de las palabras dentro de la oración.

Cuarto: Hay palabras y verbos en árabe que hoy en día no usamos, o bien se usan muy poco, y es difícil encontrárselas en algún texto. Por ejemplo los verbos حَرَى, اخلَوْلَقَ o كَرَبَ, que tienen el significado de كادَ y أَوْشَكَ, que sí que seguimos utilizando. O السجنجل para referirse al espejo, o الذؤابة, que quiere decir una trenza de pelo suelta, o السِّرحان para llamar al lobo. Hay muchísimas palabras como esas.

Quinto: Te encontrarás en los textos árabes antiguos palabras y expresiones relacionadas directamente con el ambiente desértico en el que vivían nuestros abuelos, que describen los animales, vegetales y minerales que allí había. Esas palabras y expresiones no tienen gran importancia en nuestra vida actual, en la que coches, aviones y trenes han ocupado el lugar de la mayoría de los medios de transporte antiguos.

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Hablar de mujeres en árabe http://www.tamarbuta.com/hablar-de-mujeres-en-arabe/ http://www.tamarbuta.com/hablar-de-mujeres-en-arabe/#comments Thu, 25 Sep 2014 18:38:49 +0000 Tony Galán http://www.tamarbuta.com/?p=1666 El de hoy es un apunte rápido para recordar cómo hablar de mujeres en árabe según cuál sea el referente, pues a buen seguro el estudiante se ha topado en diferentes ocasiones con distintas palabras para designar a la mujer, y quizá le haya sorprendido la desaparición de alguna alif o un plural que de lo irregular que es ya no es ni fracto.

El sustantivo con el que se denomina a una mujer en general es امرأة. El primer misterio de esta palabra es que te la puedes encontrar tal cual la he escrito o sin la alif inicial, a veces incluso en la misma frase. Por ejemplo: من الغريب أن نرى امرأة عربية في منصب رئيسة شركة كبيرة، فالمرأة العربية لا تزال خارج أوساط الإدارة العليا. ¿Que ocurre? Que la primera letra de la palabra es una hamzat al-wasl (همزة الوصل) muy particular, pues se escribe cuando la palabra va indeterminada (امرأة) o determinada por idafa (امرأة البيت) y desaparece cuando se determina con alif-lam (المرأة، حقوق المرأة).

Por cierto, un detalle a propósito de la escritura de la hamza, cosa que entronca también con lo que dijimos acerca de la importancia de las vocales finales: el masculino de امرأة es امرؤ (cuya alif inicial también desaparece cuando está determinado: المرء). La regla dice que cuando la hamza se encuentra al final de la palabra, toma la forma de la vocal que la precede. La particularidad de la palabra امرؤ es que la ra que precede a la hamza se vocaliza con damma si el sustantivo es مرفوع, con fatha si es منصوب y con kasra si es مجرور, o sea, que la hamza tomará una forma diferente según el caso (في البيت امرُؤٌ، رأيت امرَأً، التقيت بامرِئٍ). Sin embargo esto no es motivo de preocupación, pues es raro encontrar este sustantivo indeterminado, y más raro aún será que tengáis que usarlo así, mientras que determinado la ra vocaliza siempre en sukun.

El segundo misterio de esta palabra es que cuando vamos al diccionario, vemos que su plural es نساء, lo cual rompe todos los esquemas sobre lo que aprendemos acerca de los plurales, pues, como sabemos, o bien un plural es regular (جمع سالم) y se le añade un sufijo al singular (como en el caso de إمارة ج إمارات o مدرّس ج مدرّسون), o bien es fracto (جمع التكسير) y se consigue modificando la vocalización y los alargamientos del singular, pero manteniendo la misma raíz (como con رجل ج رجال o مدرسة ج مدارس). En este caso, la raíz es completamente distinta.

Lo que pasa es que técnicamente hablando نساء no es plural de  امرأة, sino que son palabras diferentes que se utilizan conjuntamente, porque en realidad ni امرأة tiene plural (singularia tantum) ni نساء tiene singular (pluralia tantum). Esa es la segunda particularidad de esta palabra, que si bien en el uso نساء es plural de امرأة, gramaticalmente la una no es plural de la otra. A propósito, otras formas para نساء, de relativo menor uso, son نِسْوة y نِسْوان (esta última es el plural que se usa comúnmente en varios dialectos, como el libanés).

Por último, hay que tener en cuenta que lo más común si se quiere hablar de la mujer en general es usar la forma singular ( انتفاضة المرأة، المرأة المصرية), mientras que la forma plural se utiliza para un grupo de mujeres más o menos delimitado (نساء الحارة، النساء الرياضيات). Por ejemplo, si hablo de المرأة في القرآن me estoy refiriendo a la figura de la mujer en el Corán, mientras que si digo النساء في القرآن, me refiero a las mujeres mencionadas en el Corán (مريم، بلقيس، عائشة…).

Como apunte final, recordamos otros sustantivos con los que denominar a una mujer: أُنْثى (plural إناث, masculino ذكر) es el sustantivo usado para referirse a la mujer en términos biológicos (traducible por “hembra”), no obstante, el adjetivo أنثوي sí que se utiliza en un sentido más amplio para describir lo femenino. إنْسانة es el femenino de إنسان, “ser humano”, y se utiliza para hablar de una persona cuando se quiere especificar que es una mujer pero sin hacer hincapié en el género (أنتِ أطيب أنسانة في العالم). Según la edad tenemos, principalmente, a la niña (بِنْت ج بَنات), a la joven (فَتاة ج فَتَيات) y a la señora (سَيِّدة ج سَيِّدات), aunque la primera se puede utilizar para referirse a cualquier mujer más o menos joven y más o menos guapa, y la última es una fórmula de respeto con la que dirigirse a cualquier mujer, incluso joven. Finalmente, حُرْمة (literalmente, “sagrada, inviolable”), que de manera general se refiere a la esposa, en algunos contextos y en algunos dialectos (como el saudí) se utiliza para referirse a la mujer en general.

(La imagen que ilustra el artículo es de Everitte, calígrafo estadounidense afincado en Líbano. Podéis ver muestras de su impresionante trabajo en su web www.everitte.org)

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Chuletas: Conectores y marcadores temporales http://www.tamarbuta.com/chuletas-conectores-y-marcadores-temporales/ http://www.tamarbuta.com/chuletas-conectores-y-marcadores-temporales/#comments Thu, 18 Sep 2014 19:29:58 +0000 Tony Galán http://www.tamarbuta.com/?p=1643 La chuleta de hoy es larga y densa, pero seguramente os acabe siendo muy útil.

Bajo un título tan difuso como “conectores y marcadores temporales” hemos agrupado todas aquellas partículas que nos ayudan a ordenar el discurso cronológicamente o a delimitar un marco temporal, y las hemos dividido en tres burdos grupos. Hemos excluido las combinaciones de aspectos verbales porque son más materia de explicación que de chuleta.

No hemos añadido una traducción de la partícula en sí porque en muchas ocasiones eso lía más que ayuda. Creemos que es más efectivo estudiar y comparar los ejemplos e interiorizar los matices de cada una. Eso sí, se añade traducción de los ejemplos.

Podéis descargar la lista aquí. Por supuesto, si detectáis errores u omisiones comunicádnoslo para poder enmendarlo y mejorarlo para todos.

 Conectores y marcadores temporales

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Lebneniyet: Las formas derivadas (I): Forma II (فعّل) – Teoría http://www.tamarbuta.com/lebneniyet-las-formas-derivadas-i-forma-ii-%d9%81%d8%b9%d9%91%d9%84-teoria/ http://www.tamarbuta.com/lebneniyet-las-formas-derivadas-i-forma-ii-%d9%81%d8%b9%d9%91%d9%84-teoria/#comments Sat, 05 Jul 2014 11:19:52 +0000 Ana Iriarte http://www.tamarbuta.com/?p=1621 Si hay algo que desanima al estudiante principiante de árabe (además, por supuesto, de los benditos plurales fractos) son las formas derivadas. Cuando creías que ya sabías conjugar decentemente verbos en presente y pasado, te vienen con eso de que cada verbo (o más bien cada raíz) puede tener hasta nueve formas derivadas, cada una con sus correspondientes particularidades que hay que tener en cuenta a la hora de conjugar.

Recuerdo perfectamente la clase en la que nos las presentaron. Recuerdo mi desánimo y mi empeño en memorizar las formas y sus conjugaciones desde el principio (sin saber muy bien para qué me iban a servir) en tablas más o menos así:

Tabla de conjugación de las formas deriivadas

Tabla de conjugación de las formas derivadas

Mientras tanto, mi profesora (que de esto sabe un rato) insistía e insistía en que lo más importante era que cada forma traía consigo un matiz concreto, que modifica el significado del verbo. Así, la forma II (فعّل) y la IV (أفعل) remarcaban la causalidad de la acción o indicaban una acción realizada a la fuerza, la forma V (تفعّل) expresaba reflexividad, la forma VI (تفاعل ) reciprocidad, la VII y la VIII solían traer consigo una marca de impersonalidad…

Solo el tiempo me hizo darme cuenta de que únicamente comprendiendo e interiorizando los matices de cada forma, éstas podrían convertirse en mis aliados. Así, por cada raíz que conociera, podría adivinar o intuir el significado de otros 9 verbos derivados de la misma sin necesidad de memorizar listas interminables de verbos. Aunque el árabe nunca nos lo pone tan fácil. Centrémonos por ejemplo en las formas II (فعّل) y IV (أفْعَلَ).

  • La forma II (فعّل) se construye añadiendo una shadda  (ّ ) a la segunda radical:

Añade un matiz causativo a la acción del verbo, y convierte en transitivos algunos verbos intransitivos en forma I.

  • حرك significa “moverse” mientras حرّك significa “hacer algo moverse” o “mover algo”.
  • مرّ  significa “pasar” mientras مرّر significa “hacer pasar algo”.

Añade un matiz de intensidad o exageración al verbo, especialmente si éste es transitivo en su forma I.

  • كسر significa “romper” mientras كسّر significa “romperse en mil pedazos”.
  • جمع  significa “reunir” o “juntar” mientras جمّع significa “acumular”.

 

  • La forma IV (أفْعل) se construye añadiendo un alif (أ) a la forma I y poniendo un sukun (ْ ) en la primera radical:

Como la forma II, añade un matiz causativo a la acción del verbo, y convierte en transitivos algunos verbos intransitivos en forma I.

  • خرج significa “salir” mientras أخرج significa “hacer algo salir” o “sacar”.
  • تعب  significa “estar cansado” mientras أتعب significa “cansar a alguien”.

 

He aquí el dilema. Si ambas formas añaden un mismo matiz, ¿cómo sabemos cuál de las dos debemos utilizar?

En el fusha, la respuesta está en el uso. A base de práctica y mucha lectura llegará el momento en el que simplemente una forma nos suene mejor o más familiar que la otra. Incluso existen verbos como سمع, ضحك  o فرغ   que nos lo pondrán fácil al poseer ambas formas derivadas (II y IV) con idéntico significado.

Por suerte, la inteligencia práctica de los hablantes de algunos dialectos como el libanés decidió simplificar complicaciones gramaticales como ésta decantándose por una de las dos formas, en este caso, la forma II, haciendo casi desaparecer del dialecto la forma IV.

En esta tabla hemos intentado recopilar algunos de los que consideramos los verbos en forma II más comunes entre los hablantes de dialecto libanés y por lo tanto de más utilidad para el estudiante de árabe. ¡Esperamos que os sirva!

 

FORMA I

SIGNIFICADO

FORMA II

SIGNIFICADO

EJEMPLO

طلع

Salir

طلّع

Sacar

  • طلّعت المفاتيح من جزداني؟
  • ?Talla3t l mfeti7 men jezdene
    • ?Sacaste las llaves de mi bolso¿

فات (يفوت)

Entrar

فوّت

Meter

Dejar entrar

  • رحنا عالبار بس ما فوّتونا
  • Ro7na 3al bar bas ma fawwatuna
    • Fuimos al bar pero no nos dejaron entrar

طار (يطير)

Volar

طيّر

Hacer volar  Colocar (drogas)

  • حطّو سيارة مفخخة قدام البناية وطيّروها
  • Hatto siyara mfakhakha 2eddem el bineye w Tayyaroua
  • Pusieron un coche bomba enfrente del edificio y lo hicieron volar por los aires

مرق

Pasar

مرّق

Hacer pasar  Pasar algo

  • المعلّمة مرّقت كتير وراق
  • El m3allme marra2et ktir wre2
    • La profesora pasó (repartió) muchas hojas

مشى

Andar

مشّى

Hacer andar  Dejar pasar

  • يعرف أنو نكتة كتير بيخة بس مشّينا!
  • Ba3ref enno nekte ktir beykha bas mashiina!
    • Ya se que la broma es muy mala pero venga, pásamela

نطّ

Saltar

نطّط

Hacer saltar

  • لعبنا بالماي وتطّطنا السمك
  • L3abna bel may w naTTaTna el samak
    • Jugamos en el agua e hicimos saltar a los peces

دار (يدور)

Encenderse

دوّر

Encender

  • فيك تدوّر الأي سي؟
  • ?Fik tdawwer el AC
    • Puedes encender el aire ??acondicionado

طفى

Apagarse

طفّي

Apagar

  • ما طفّيط الضو مبارح وأكلوني البرغش
  • Ma Taffeyt el Daw mbere7 w akaloune el barghash
    • No apagué la luz ayer y me han comido los mosquitos

رهق

Aburrirse

زهّق

Aburrir

  • هيدا الصف كتير بيزهّق
  • Hayda es saf ktir byzahhe2

    • Esta clase es aburridísima

ضحك

Reírse

ضحّك

Hacer reír

  Ser gracioso

  • هيدا الزلمة كتير بيضحّك
  • Hayda ez zalame ktir byDa7ek
    • Ese tío es graciosísimo

يأش

Estar desesperanzado

يأٍّس

Desesperanzar

  • كان بدها تكون ممثلة بس أهلها يأّسوها
  • Ken badda tkoun mmassle bas ahla ya22asoua
    • Quería ser actriz pero su familia la desanimó

بكى

Llorar

بكّي

Hacer llorar

  • لازم اترك زياد. كل يوم عم بيبكّيني
  • Lezem etrok Ziad. Kel yom 3am bybakkine
    • Tengo que dejar a Ziad. Me hace llorar todos los días

زعل

Estar triste

زعّل

Entristecer  Apenar

  • كل ما بنام برّات البيت بزعّل أمي
  • Kel ma bnem barrat el bet bza33el emme
    • Siempre que duermo fuera de casa le doy un disgusto a mi madre

 ساق (يسوق)

Conducir

سوّق

Dejar conducir

  • هيدك النهار مارون سوّقني سيارتو
  • Haydek el nhar Marun sawwa2ne siyarto
    • El otro día Marún me dejó conducir su coche

سمع

Escuchar

سمّع

Hacer escuchar

  • سمّعتك آخر غنية تابع مشروع ليلى؟
  • Samma3tik ekher ghanniye tab3a Mashrou3 Leila?
    • Te he enseñado (hecho escuchar) la última canción de Mashrou Leil?a

طعم

Alimentarse

طعّم

Alimentar

  Dar de comer

  • طعّمت بنت أختي تفاحة
  • Ta33amet bent ekhte tffe7a
    • Le di de comer una manzana a mi sobrina

ذاق (يذوق)

  Probar

(comida)

ذوّق

Dar a probar

  • بعد ما دوّقتك ملوخية أمي؟ أطيب شي بالعالم!
  • Ba3d ma dawwaytek mloukhiyet emme? Atyab shi bel 3alam!
    •  ¿Aún no te di a probar la Moloukhiye de mi madre? ¡Es lo más rico del mundo!

نطر

Esperar

نطّر

Hacer esperar

  • سوري! كان في كتير عجقة! نطّرتك كتير؟
  • ?Sory! Ken fi ktir 3aj2a! NaTTartak ktir
    • Lo siento! Había mucho atasco. ¿Te he hecho esperar mucho?x

Muy pronto ilustraremos con música el uso de estos verbos en próximos posts :)

Y a todos los lectores de Ta Marbuta que conocen otros dialectos les animamos a que compartan con nosotros su sabiduría. ¿Se ha simplificado esta complicación de la misma forma en el dialecto marroquí, jordano o saudí?

¡Esperamos vuestros comentarios!

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La correspondencia formal http://www.tamarbuta.com/la-correspondencia-formal/ http://www.tamarbuta.com/la-correspondencia-formal/#comments Mon, 07 Apr 2014 17:50:06 +0000 Tony Galán http://www.tamarbuta.com/?p=1569 Con saber redactar un texto expositivo estructurado y ser capaces de mantener una conversación por el chat de facebook o whatsapp se puede abarcar una gran porción de las situaciones comunicativas en las que es necesario escribir. Hoy me gustaría hablar de una tercera que, aunque es menos común que las anteriores, es una herramienta de la que de cuando en cuando es necesario echar mano: la escritura de cartas formales.

En el primer trabajo que conseguí nada más volver a España de Beirut (sí, amigos, saber árabe ayuda a encontrar trabajo) tenía que estar constantemente en contacto con una cartera de clientes saudíes (sí, amigos, si encontráis trabajo seguramente sea relacionado con países del Golfo), tanto por teléfono como por escrito. A esas alturas yo me creía perfectamente capacitado para realizar esa tarea sin problemas, pero pronto descubrí que tiene más miga de lo que parece.

Al poco de empezar me pidió mi jefe (saudí) que me presentara por escrito a una persona muy importante para la empresa (también saudí) y le presentara mis respetos. Dado que era una persona de tal tamaño, me esforcé en crear un texto más floreado de lo habitual, cuyo resultado fue el siguiente:

السلام عليكم ورحمة الله وبركاته

الدكتور فلان الفلاني

تحية طيبة وبعد

أولا أود أن أقدم نفسي. اسمي Antonio Galán، وسأكون المسؤول عن قسم [منصبي] لدى [اسم الشركة]. أرجو التكرم بالعلم بانني سأقوم بكل ما بوسعي لأجعل [مسؤولياتي] نجاحًا كاملًا.

ولأي استفسار آخر أنا تحت إشارتكم

واقبلوا منا فائق الاحترام والتقدير

Satisfecho con el resultado, se lo enseñé a mi jefe antes de enviarlo, pero parece ser que no le pareció lo suficientemente educado. Esto fue lo que me devolvió:

سعادة الدكتور فلان الفلاني         حفظه الله

السلام عليكم و رحمة الله و بركاته،،،

أتشرف بالتواصل معكم و أود أن أعرفكم بنفسي، أنا أنطونيو غالان مسؤول [منصبي] في شركة [اسم الشركة] و نسعد بالتواصل معكم و نتمنى أن نلتقي بكم في أقرب فرصة عند زيارتكم المقبلة لمدريد. و سأواصل مسيرة زملائي السابقين في الشركة و سنسعى جاهدين بتقديم أفضل و أرقى الخدمات إن شاء الله.

كما أرحب بأي ملاحظة أو مرئيات من قبل سعادتكم

و تقبلوا فائق تحياتي،،

A pesar de esta anécdota, que una carta sea formal no quiere necesariamente decir que esté tan llena de formalismos. Se pueden escribir cartas elegantes y directas, que normalmente siguen la siguiente estructura:

  1. Nombre del destinatario, mencionando su puesto o el título de tratamiento (…دكتور، سيد، سعادة، أستاذ) si procede. Normalmente tras mencionar el nombre se añade المحترم o الموقّر.
  2. Saludo formal, que puede ser de tipo religioso (el más estándar es السلام عليكم ورحمة الله وبركاته) o no (como تحية طيبة وبعد).
  3. Cuerpo del texto, en el que se expone lo que el remitente quiere. Hay que tener en cuenta que en este tipo de interacción hay que dirigirse al interlocutor en segunda persona del plural (أنتم), que es el tratamiento de respeto equivalente a nuestro “usted/ustedes”. Otro vocativo que puede utilizarse es حضرتكم.
  4. Cierre, para el que se puede elegir entre varias fórmulas de agradecimiento o respeto (o poner varias juntas).

Ahora bien, ¿de qué manera llenamos el contenido para que la intención llegue y al mismo tiempo se guarden las formas? Al principio me asaltaban las dudas antes de pulsar “enviar”, pues no tenía manera de saber si el registro que estaba usando era correcto o no, pero con el tiempo me fui dando cuenta de que hay ciertas fórmulas que se repiten constantemente y que con unos mínimos cambios pueden transmitir lo que necesitas en cada ocasión.

A medida que me fueron saliendo fui haciendo acopio de ellas y elaborando una lista de la que durante una buena temporada no paré de echar mano. Aquí os la podéis descargar. Todas están extraídas de interacciones reales con remitentes árabes que he tenido personalmente o que otros compañeros han compartido conmigo, y van acompañadas de una traducción aproximada. Espero que algún día os haga falta, pues querrá decir que os ha tocado poneros “serios” con el árabe.

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La insoportable pesadez de las harakat http://www.tamarbuta.com/la-insoportable-pesadez-de-las-harakat/ http://www.tamarbuta.com/la-insoportable-pesadez-de-las-harakat/#comments Sun, 16 Mar 2014 13:48:59 +0000 Tony Galán http://www.tamarbuta.com/?p=1543 Las vocales finales (الاعراب) son una pesadilla: lastran la lectura, ralentizan la dicción, desvían el foco de atención de la comprensión a la pronunciación y se rigen por unas reglas en ocasiones de lo más intrincadas. No es de extrañar que casi todos los dialectos (al menos todos de los que sé algo) se hayan desecho de ellos y solo mantengan algunas de estas terminaciones (especialmente la فتحة تنوين) de manera residual. Por más que se nos intente tranquilizar cuando aprendemos y se nos diga que en la práctica las vocales finales no se pronuncian, lo cierto es que sí hay que saber colocarlas si se quiere leer con cierta elegancia; pues por mucho que puedan decirse frases enteras sin necesidad de pronunciar las vocales finales (por ejemplo, أكل الولد التفاحة في البيت), basta introducir una idafa (por ejemplo, أكل الولد تفاحته في بيته) para tener que enfrentarse al balbuceo y la duda que supone una lectura en voz alta. A este fenómeno se refiere Zakareya Ouzon (زكريا أوزون) cuando afirma en su libro جناية سيبويه، الرفض التام لما في النحو من أوهام (El crimen de Sibawayh: Un rechazo total a la gramática árabe y sus alucinaciones, publicado por la editorial libanesa Riad El-Rayyes en 2002 y actualmente imposible de encontrar en las librerías, si bien quien esté interesado puede descargarlo aquí) lo siguiente:

إننا نجد أن كثيرًا منا يقرأ النص العربي مراعيًا قواعد النحو أولًا ثم المعنى، فهو مهتم بأن يرفع وينصب ويجزم قبل أن يفهم، وهناك من يعود ليقرأ النص قراءة صامتة بعد    قراءته الجهرية ليستوعب المعنى تمامًا، أي أن الشكل أساس القراءة الصحيحة ثم يأتي بعد ذلك المضمون الذي كثيرًا ما نطوعه غصبًا عنه ليخضع لقواعد النحو (الشكل).ا

Vemos a muchos de nosotros leer el texto árabe prestando atención antes a la gramática que al significado, preocupados por colocar la damma, la fatha o el sukun y no por entender. Hay quien vuelve a leer el texto en silencio tras la lectura en voz alta para comprender por completo su significado. Es decir, la vocalización es la base de la lectura correcta, y a continuación viene el contenido, a quien sometemos  a la gramática (la vocalización) en contra de su voluntad.

¿A qué se debe ese foco tan concentrado en las vocales al final de las palabras cuando podríamos considerar su valor semántico redundante? ¿Cómo es posible que no hayan desaparecido de manera natural, si es un elemento que hace sufrir considerablemente a los propios nativos y es tan poco económico? Ouzon, en el libro mencionado (una diatriba contra todos los planteamientos de la gramática árabe clásica, en ocasiones con más juicio que otras), le echa la culpa a Sibawayh (سيبويه), el persa que en el siglo VIII sentó las bases de la gramática árabe:

إنّ سيبويه لم ينجح في عقلنة قواعد اللغة العربية ـ وهو ما سنراه لاحقًا — والسبب ببساطة يعود إلى أن سيبويه — كونه فارسي الأصل — قام بوضع قواعد لأمثاله في ذلك الوقت كي لا يلحنوا في لفظ كلمات اللغة العربية — لغة العلم والمعرفة آنذاك — لذلك فقد انصبّ اهتمام سيبويه على النقل وعلى حركة أواخر الكلمات. وجاء للأسف — من بعده بعض العرب ليعتمدوا تلك القواعد وليعتبروها قواعد لغتهم وقرآنهم، وأخذوا يعملون العقل في إيجاد التخاريج لما يشذ عما جاء به سيبويه، عوضّا عن إعمال العقل في إيجاد البديل النافع، المنظقي، فتأثير الزمن مثلًا عند سيبويه في الأفعال غائب والفعل في الزمن الحاضر سمي بالفعل المضارع لأنه يضارع الاسم في حركاته

Como veremos, Sibawayh no tuvo éxito en su intento de racionalizar la lengua árabe, y el motivo es simple: Sibawayh, de origen persa, creó esas reglas para sus contemporáneos persas, para que no erraran al pronunciar las palabras de la lengua árabe, que entonces era la lengua de la ciencia y el saber. Es por ello que el interés de Sibawayh se volcó en la transmisión y en las vocales finales de las palabras. Por desgracia, detrás de él llegaron los árabes y consideraron que esas eran las reglas de su lengua y su Corán, y se esforzaron en encontrar aclaraciones para las carencias de la obra de Sibawayh, en lugar de esforzarse en buscar una alternativa más útil, más lógica. Por ejemplo, la influencia del tiempo en los verbos está ausente para Sibawayh, quien llama al tiempo presente tiempo mudaria’ [مضارع, en gramática se traduce por "imperfectivo", pero su significado original es "semejante", "similar"], dada su semejanza con el sustantivo en las vocales finales.

No obstante, y aunque en la mayoría de los casos la manera en que ordenamos una frase por sí sola valga para aclarar las funciones de cada elemento en la oración (aun sin harakat puede verse una diferencia entre أكل الولد الأسد y أكل الأسد الولد), lo cierto es que las vocales finales están cargadas de significado, si bien solo a partir de ciertos niveles de tiquismiquismo. Pongamos dos ejemplos. Un padre y su hijo están observando las estrellas en el campo, y el niño, maravillado por la belleza de la escena, exclama: ! ما أجملُ السماء, a lo que el padre responde: النجوم. ¿Por qué contestó el padre así? Porque el niño, al poner damma a أجمل (al hacerla مرفوع), está dando a entender que ما es ما الاستفهامية, por lo que interpreta que el niño está preguntando qué es lo más bello del cielo. Si hubiera querido exclamar (اسلوب التعجب), debería haber dicho ما أجملَ السماء, y en ese caso sí que estaría alabando la belleza del cielo (cuando tras ما va un superlativo indefinido منصوب, se trata de una ما التعجبية). El segundo ejemplo es un clásico. Si digo أكلت السمكة حتى رأسها, ¿llegué a comerme la cabeza del pescado o no? Depende de cómo vocalice رأسها:

    • Si digo أكلت السمكة حتى رأسَها, me comí el pescado y la cabeza. En este caso حتى es حرف عطف (partícula copulativa), y por lo tanto los dos elementos que une comparten función y vocalización (son مفعول به, complemento directo, de أكلت). Es decir, “me comí el pescado, incluida la cabeza”.
    • Si digo أكلت السمكة حتى رأسِها, me comí el pescado hasta llegar a la cabeza, y ahí paré. En este caso حتى es حرف جر (preposición), y por lo tanto lo que le sigue vocaliza con kasra. Es decir, “me comí el pescado hasta la cabeza”.
    • Si digo أكلت السمكة حتى رأسُها, me comí el pescado y me comí la cabeza. En este caso (el más rarito, pero se puede dar), حتى es حرف ابتداء (partícula de inicio), y lo que le sigue es un مبتدأ cuyo خبر es elíptico (se supone que es أكلته). Es decir “me comí el pescado y hasta la cabeza”.

سمكة   Nos pueden gustar poco o nada, las harakat no van a moverse de su sitio, y como hemos visto lo cierto es que portan sus matices. Así que si queremos hablar un correcto fusha no nos queda otra que resignarnos a su autoridad, por despótica y arbitraria que pueda parecer en ocasiones, y aprender a pronunciar esos garabatillos que tan etéreos parecen en la escritura y tan pesados caen en el cerebro.

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Mentando a Dios http://www.tamarbuta.com/mentando-a-dios/ http://www.tamarbuta.com/mentando-a-dios/#comments Tue, 14 Jan 2014 18:40:47 +0000 Tony Galán http://www.tamarbuta.com/?p=1492 بسم الله الرحمن الرحيم

Salvo para cagarse en él y para estar como él, los árabes tienen para cada ocasión una coletilla mentando a Dios. Estas breves invocaciones son usadas con profusión por todo hijo del vecino, desde el más salafista al más laico, y, aunque le dan sal a las conversaciones, encontrárselas a la hora de traducir puede ser un suplicio y un desafío a la naturalidad.

A continuación, con carácter enunciativo pero no restrictivo, y por supuesto sin afán proselitista, una pequeña serie de estas coletillas. Así de paso inauguramos el año (por cierto, ¡feliz 2014!) y “purificamos”  un poco el ambiente antes de que Ana nos traiga la ristra de insultos libaneses que prometió en nuestra página de facebook. ¿Os sabéis alguno más?

!والله

Empezamos con uno muy sencillito y muy recurrente. Literalmente es “y Dios”, y se usa para remarcar la veracidad de lo dicho (por ejemplo: “أكيد شفت  البابا لما زرت الفاتيكان؟” “والله”). Podemos establecer una especie de escala de intensidad: la fórmula más sencilla sería والله, tal cual, sin vocal final. Para añadirle más veracidad se le pone una kasra al final (واللهِ!), y para más entusiasmo aún se dice واللهِ العظيم. Comparte intensidad con esta última وحياة الله! (“por vida de Dios”), muy oída en Líbano. Otras fórmulas que podrían considerarse equivalentes serían أقسُم بالله (“lo juro por Dios”) y la grandilocuente وربّ الكعبة (“por el Dios de la Ka’aba”), que yo pensaba que era puramente retórica y que si acaso se utilizaba era con fines humorísticos, pero la he oído usar a más de un joven saudí.

La misma expresión en interrogación (والله؟) es una coletilla muy usada para mostrar sorpresa ante lo que te están contando.

إن شاء الله

Posiblemente, la más ubicua de todas cuantas veremos hoy. Literalmente “si Dios quiere”, esta expresión idiosincrásica de la creencia en la providencia divina, se usa siempre que se habla del futuro, ya sea  de proyectos importantes (“إن شاء الله  سأتزوج في تموز هذه السنة”) o de cualquier banalidad (“بكرا إن شاء الله  رح زور الخياط”). Hay quien ve en ella la expresión idiosincrásica de la indolencia árabe, pues es una abierta invitación a la pereza (si Dios quiere, tal cosa pasará, y si no, no; así que no tengo por qué esforzarme, lo dejo en manos de Dios).

También tiene el significado de “ojalá”, palabra en nuestro idioma, por cierto, cuyo origen etimológico es el propio إن شاء الله (por ejemplo: “كيف الأمور؟  إن شاء الله خير”). Otra forma de expresar la idea, pero mucho más formal (es más fácil verla escrita que oírla) es بإذن الله (literalmente, “con el permiso de Dios”).

ما شاء الله

Estrechamente relacionada con la anterior, ما شاء الله (literalmente, “lo que Dios quiera”), tiene dos vertientes, una de ellas muy curiosa. El primer uso es para momentos de incertidumbre (“لا أعرف كيف ستكون نتائج الاختبار… ما شاء الله”). El segundo uso es para alejar el mal de ojo, y se dice cada vez que se menciona una virtud de alguien, pues, dado que todo lo bueno viene dado por Dios, si no se le reconoce cabe la posibilidad de que le arrebate a la persona en cuestión lo que previamente le ha dado. Así, por ejemplo, si la vecina te enseña su bebé tendrás que decir “شو حلو! ما شاء الله”, y si quieres elogiar a tu interlocutor por lo bien que habla árabe dirás “ما شاء الله! تحكي عربي كويس”. Por esa razón, es una frase que es muy común ver pegada a las lunas de los coches, colgada de retrovisores o añadida a edificios.

Se le puede añadir la preposición على seguida del pronombre de la persona a quien vaya referido: “ما شاء الله عليك! أنت شاتر بالرياضيات”. Para una dosis extra de piedad, se puede añadir el apéndice تبارك الله (bendito sea Dios): ما شاء الله تبارك الله.

En Líbano, por cierto, se usa mucho la expresión سمالله, una contracción de بسم الله, para las mismas circunstancias.

الحمد لله

Muy parecido al anterior. Literalmente “la alabanza es para Dios”, su equivalente en español sería “alabado sea Dios”, “gracias a Dios” o incluso “menos mal”. También se menta cuando ocurre algo bueno, pero, a diferencia de ما شاء الله, que se utiliza para cualidades duraderas, الحمد لله se usa para estados más temporales: aprobar un examen, salvarse de un accidente, llegar a tiempo cuando parecía que no ibas a poder hacerlo…

Uno de los usos más extendidos de esta expresión es la de responder a un “¿qué tal?” (كيفك؟). En ese caso, según el tono, puede ser “muy bien”, “bien”, “vamos tirando”, “no me puedo quejar”, “ahí andamos”…

السلام عليكم ورحمة الله وبركاته

Dile a cualquier persona que sabes/estudias árabe y seguramente su reacción sea contestarte “salamalecom”, con mayor o menor fortuna en la pronunciación. En efecto, السلام عليكم (literalmente “la paz sea con ustedes”) es, junto con “inchallah” la expresión que más ha calado como paradigmática de la lengua árabe. Como saludo, según el país, puede resultar demasiado pesado o en excesivo formal (el caso de Líbano) o puede ser moneda de cambio (el caso de Arabia Saudí). La respuesta, como bien es sabido, es وعليكم السلام. Para más solemnidad, se puede completar la respuesta diciendo: وعليكم السلام ورحمة الله.

La versión completa del saludo (السلام عليكم ورحمة الله وبركاته, literalmente “la paz sea con ustedes, así como la misericordia y bendiciones de Dios”) es una manera muy formal de comenzar alocuciones públicas y correspondencia.

(بسم الله (الرحمن الرحيم

La gran mayoría de las obras de no ficción escritas en árabe comienzan con esta fórmula, que literalmente quiere decir “en el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso”. Sin embargo, su uso no se detiene ahí, sino que está muy muy extendido, dada la creencia en que todo lo que hace el ser humano en esta vida lo hace en nombre de Dios, y por ello es necesario encomendarse a él antes de comenzar cualquier tarea. Así, oiréis decir a un musulmán la expresión بسم الله en multitud de ocasiones: al empezar a comer, al montarse en un coche, al empezar un examen, al sumar el precio de los productos para darte el precio total, para darse ánimos al empezar un ejercicio con las pesas… La fórmula completa suele reservarse para ocasiones especiales, como discursos o escritura. Otra manera de formular la versión simple es diciendo يا ربّ (“oh, Dios”), que según el contexto puede ser también una expresión de resignación (algo así como un “ay, Señor, Señor…”).

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يا الله

Un clásico. A lo mejor pronunciado letra a letra no dice nada, pero en cuanto lo decimos de una manera relajada (“¡yalla, yalla!”) nos damos cuenta de que es omnipresente. Traducible por “venga” o “vamos”, esta invocación (que literalmente es un llamamiento a Dios) puede escucharse a todas horas en todos los países árabes.

La misma frase, pero pronunciada con más énfasis (“¡ya allaaaaah!”) es un que lanza quien está harto de una persona o situación (يا الله! وقّف تسميني ¨مادام”! ـ).

الله يعلم

Literalmente, “sabe Dios”. Para cuando una respuesta es incierta. Ej: متى ستنتهي مسلسلة باب الحارة؟ الله يعلم. Otra que podría considerarse parecida es الله يوفّر (literalmente, “Dios proveerá”), que se aplica más a casos de incertidumbre material.

الله معك

Literalmente, “Dios esté contigo”. Se trata de una manera muy corriente de despedirse que yo he escuchado principalmente en el Sham. Muy parecido a nuestro ya casi extinto “con Dios”. Se responde usando la misma fórmula.

سُبحان الله

Junto con الله أكبر (“Dios es el más grande”), esta es la fórmula de alabanza por antonomasia (literalmente, de hecho, significa “¡alabado sea Dios!”). Uno de sus usos más comunes, además del enaltecimiento, es el de exclamación ante espectáculos sorprendentes, maravillas de la naturaleza, bellezas que dejan atónito… Una especie de “¡la virgen!”, “¡Dios mío!”, “¡madre mía!”, “¡adiós!”, “¡guau!”.

Parecido a este, aunque tiene un grado mucho menor de sorpresa, es يا لطيف!!!, que no deja de ser una invocación a Dios usando uno de sus 99 nombres (el Amable).

لا حول ولا قوة إلا بالله

No confundir con el anterior. Aunque esta también sea una fórmula de alabanza (que literalmente significa “no hay poder ni fuerza sino en Dios”), el contexto en que se utiliza es diferente: es una expresión que se utiliza cuando quieres contener tu rabia o cualquier otro sentimiento negativo, para no salirte de tus casillas (cuando te chocas con el coche, cuando te insultan y quieres soltar una galleta…). También es una reacción muy común al encontrarse con una catástrofe.

Los usos de esta frase no acaban aquí, pues al parecer existe un hadiz de Muhammad que dice: من قال (لا حول ولا قوة إلا بالله) كانت له دواء من تسعة وتسعين داء ايسرها الهم, es decir, «quien dice “no hay poder ni fuerza sino en Dios” tiene un remedio para 99 males, de los cuales el más simple es la tristeza de ánimo»).

لا حول ولا قوة إلا بالله

الله يرحمه

Tras mencionar el nombre de un difunto se suele usar esta frase, que literalmente significa “que Dios se apiade de él”. Es, por tanto, un equivalente casi exacto de nuestro “que en paz descanse”.

Cuando nos referimos a un fallecimiento, para dar el pésame, se usan otras dos frases: إنا لله وإننا إليه راجعون (“de Dios somos y a Dios volveremos”) y البقاء لله (“solo Dios es inmortal”).

الله يستر عليك

Literalmente, “que Dios te cubra”. Para esta expresión me han dado dos interpretaciones, según el sentido que se le dé a “cubrir”: La primera es que se trata de una especie de elogio al interlocutor, al que se desea que Dios le proteja. En este sentido, es similar a حيّاك الله (“que Dios te mantenga vivo”). La segunda interpretación me parece más sugerente, aunque no estoy tan seguro de su veracidad: lo usan las mendigas en Líbano (pero no los mendigos) para dirigirse a las transeúntes (y no a los transeúntes) y desearles que Dios tape los escándalos en que pueda estar envuelta, para que nadie se entere de sus pecados, una especie de pacto entre mujeres. Aún no he encontrado a nadie que interprete “cubrir” en su quinta acepción.

حفظه الله

Una manera muy formal que se menciona después de dirigirse a alguien vivo, ya sea tu interlocutor en la correspondencia escrita o una tercera persona muy respetable. Significa “que Dios lo guarde”.

الله يخلّيك

Una manera dialectal de decir “por favor”.

الله يخلينا إياك

Muy parecida a حياك الله y الله يستر عليك en su primera acepción. Literalmente, “que Dios te conserve entre nosotros” . Es muy dialectal y muy adorable.

أعوذ بالله 

Esta frase la usa el creyente para encomendarle a Dios su protección. La primera parte (أعوذ بالله) quiere decir “Dios me proteja” y si le sigue la preposición من se puede añadir el elemento del que se busca protección: أعوذ بالله من الشيطان الرجيم (“que Dios me proteja de Satanás”), أعوذ بالله من الشر (“que Dios me proteja de la maldad”), أعوذ بالله من قهر الرجال (“que Dios me proteja del poder de los hombres”)…

أستغفر الله

Literalmente, “que Dios me perdone”. Para los sentimientos de culpa.

لا سمح الله

El equivalente exacto, tanto en significado como en uso, de “Dios no lo quiera”: se dice cuando se plantea una situación hipotética que comporta una desgracia para alguien. Ej: تصور، ما سمح الله، أن غدا صار لك حادث سير.

Cuando la desgracia o mal es inminente, se suele usar الله يساعدنا (“que Dios nos ampare”), frase que también puede usarse, por cierto, en tono de burla (en plan “madre mía, qué zoquete/pesado, Señor, dame paciencia”).

 الله يلعن أباك

Para finalizar, vamos con un par de maldiciones que son insultos en toda regla, así vamos abriendo boca. El primero es el quizá para nosotros suave الله يلعن أباك, “Dios maldiga a tu padre”, que es garantía de guantazo. El segundo es الله بيخّرب بيتك, cuya traducción puede sonar cándida (“Dios destruya tu casa”), pero que, por lo menos en Líbano, no puedes usar más que con gente de confianza, pues es de lo más fuerte que puedes decir a alguien sin mentarle a la familia.

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La gramática árabe según el punto de vista (II) http://www.tamarbuta.com/la-gramatica-arabe-segun-el-punto-de-vista-ii/ http://www.tamarbuta.com/la-gramatica-arabe-segun-el-punto-de-vista-ii/#comments Sun, 17 Nov 2013 19:27:51 +0000 Tony Galán http://www.tamarbuta.com/?p=1447 Hace unas semanas nos preguntábamos cuál era la mejor manera de aprehender la gramática árabe, si siguiendo una descripción “a la europea” o siguiendo una descripción “a la árabe”. A priori, pese a que una descripción a la europea nos vaya a resultar más directa y digerible, lograremos un conocimiento más profundo de la lengua si la estudiamos tal y como la han concebido desde hace siglos sus propios hablantes. Sin embargo, no es esa una tarea fácil, ya que la que llamamos “gramática árabe árabe” puede ser desquiciantemente enrevesada.

Un ejemplo sencillo: Ante la frase جلس الرجل على الكرسي, tanto la gramática árabe árabe como la gramática árabe a la europea verían en جلس un verbo (فعل) y en الرجل un sujeto (فاعل). Aunque, como bien remarcó Aram en los comentarios de la primera parte de este post, los conceptos de sujeto y فاعل no son equivalentes, en este ejemplo ambos cumplen la misma función, por lo que podemos decir que la relación semántica entre ambos elementos y la gramatical coinciden en los dos enfoques.

Sin embargo, demos un pequeño giro a la frase y hagámosla nominal: الرجل جلس على الكرسي. La relación semántica entre الرجل y جلس sigue siendo la misma, pero en este caso los dos enfoques gramaticales difieren: mientras que para una gramática a la europea الرجل seguiría siendo sujeto y جلس verbo, la gramática árabe árabe complica un poco las cosas.

Antes de seguir conviene dejar claro un concepto básico. Al igual que tradicionalmente una oración necesita de sujeto y predicado para considerarse como tal, para la gramática árabe árabe una oración (جملة) la forman dos elementos indispensables, المسند y المسند اليه, un concepto similar al de sujeto y predicado que literalmente sería algo así como “el apoyo y lo apoyado”. En una oración verbal (جملة فعلية) el مسند sería el verbo (فعل) y el مسند إليه el sujeto (فاعل), mientras que en una oración nominal el مسند sería su predicado(خبر) y el مسند إليه su sujeto (مبتدأ).

Aunque uno de los dos aparezca elidido, para comprender la gramática de la frase hay que rescatarlo como sea. Así, por ejemplo, en la oración nominal الولد في البيت encontramos dos sintagmas. Uno de ellos, الولد, actúa de مبتدأ, pero el segundo es un sintagma preposicional que no puede existir de forma independiente (los sintagmas preposicionales siempre dependen de algún otro elemento). ¿Dónde está el خبر? Hay que rescatarlo: se trata de un خبر elíptico que, por convención, se supone que es كائن (“es, está”). Una vez que tenemos un مسند y un مسند إليه podemos quedarnos tranquilos.

Volvamos ahora a la oración anterior, الرجل جلس على الكرسي, y analicémosla. Es una oración nominal (جملة اسمية), pues comienza con un sustantivo (اسم) que actúa como مبتدأ. Como sabemos, el خبر debe de ser otro sustantivo o un adjetivo (صفة), pero en esta oración al مبتدأ le sigue un verbo. ¿Dónde está el خبر, pues? En efecto, es el verbo que está actuando como خبر, pero no es خبر (o, como se dice en jerga de análisis sintáctico, es un فعل ماض في محل رفع خبر). Este verbo forma a su vez una oración verbal (جملة فعلية) formada por un verbo (فعل) explícito y un sujeto (فاعل) elíptico que hay que suponer y que será هو o الرجل (o en jerga والفاعل ضمير مستتر جوازًا تقديره هو).

Como vemos, la gramática árabe árabe sigue una lógica y tiene una coherencia en su conjunto, pero para nosotros puede en principio resultar muy intrincada y nos obliga a un laborioso ejercicio de reestructuración de concepciones. Eso por no hablar de la cantidad de conceptos nuevos a los que hay que acostumbrarse y de una casuística muy detallada que puede llegar a ser verdaderamente abrumadora.

¿Es necesario complicarse tanto la vida? Quizá para aprender la lengua no haga falta, pero al que quiera comprenderla y capturar parte de su espíritu no le queda más remedio que adentrarse por esos enrevesados caminos. A buen seguro habrá momentos en los que el caminante dude que lleven siquiera a ningún sitio, pero confío en que sepa detenerse a admirar el paisaje y contemplar las flores, pues, como suele ocurrir, lo más hermoso es el viaje.

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Nota: Al lector curioso que quiera estudiar la gramática “a la árabe” le remito, en español, al Manual de sintaxis árabe de Nieves Paradela, muy claro y abundante en ejemplos. Para un estudio más pormenorizado yo uso جامع دروس العربية de مصطفى الغلاييني, que es más antiguo y mucho más árido, pero aún así es tremendamente completo sin ser ilegible. Seguramente conozcáis bastantes más. ¿Alguna sugerencia?

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El futuro de la lengua árabe según Khalil Gibran http://www.tamarbuta.com/el-futuro-de-la-lengua-arabe-segun-khalil-gibran/ http://www.tamarbuta.com/el-futuro-de-la-lengua-arabe-segun-khalil-gibran/#comments Mon, 29 Apr 2013 20:22:53 +0000 Tony Galán http://www.tamarbuta.com/?p=1278 Tras semanas de inactividad, os traemos un interesante artículo del célebre escritor libanés Gibran Khalil Gibran. Lo escribió a principios de los años 20 del siglo pasado en respuesta a unas preguntas que le propuso la revista egipcia Al-Hilal (الهلال) en torno a la lengua árabe. En las respuestas trata temas de lo más diverso: el estado de desarrollo de la lengua árabe, los efectos de la influencia extranjera en la lengua y el espíritu de la nación, su opinión sobre los dialectos y el papel que juegan los usuarios en la evolución de la lengua.

Es significativo reflexionar sobre los peligros que anuncia Gibran (la encrucijada en la que se encuentra la lengua, entre la imitación ciega al pasado y la imitación ciega a lo occidental), y el estado actual de la lengua. ¿Ha conseguido superar esa encrucijada? ¿Hasta dónde ha sido impulsada por la fuerza creativa?

Aunque hizo su primera aparición en la revista que mencionamos, aparece publicado en la obra البدائع والطرائف, que recoge varios artículos y poemas de Gibran y que han publicado numerosas editoriales. Es un artículo bastante conocido, pero desconocemos si existe traducción española. De existir, no es accesible vía internet, así que lo he traducido para traéroslo. A continuación algunos fragmentos que consideramos más relevantes, como el uso de la lengua árabe y el papel de los dialectos, pero merece la pena leerlo completo. El que quiera hacerlo tiene acceso a la traducción completa aquí: El futuro de la lengua árabe

 

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El futuro de la lengua árabe

- ¿Cuál es el futuro de la lengua árabe?

La lengua no es más que una manifestación de creatividad, tanto del conjunto de la nación como de la nación misma. Si la fuerza creativa se adormece, la lengua detiene su curso, y con la detención viene el retroceso, y con el retroceso la muerte y la desaparición.

Por eso, el futuro de la lengua árabe pende del futuro del pensamiento creativo que se encuentra (o no) en el conjunto de países que la hablan. Si ese pensamiento está presente, el futuro de la lengua será tan espléndido como su pasado, pero si no lo está, su futuro será igual que el de sus hermanos el siríaco y el hebreo.

Pero, ¿qué es esta fuerza a la que llamamos “fuerza creativa”?

Es un impulso que empuja la nación hacia delante. Tiene el corazón hambriento, sediento, anhelante de lo desconocido, y en su alma hay una cadena de sueños que persigue noche y día, en la que no puede cumplir un eslabón si antes no ha añadido la vida un nuevo eslabón al extremo opuesto. Es el talento del individuo y el entusiasmo del grupo, pues ¿qué es el talento individual sino la capacidad de hacer palpables las tendencias latentes del grupo? Así, el poeta durante la Yahiliya se preparaba, pues los árabes se estaban preparando; y crecía y se extendía durante la expansión islámica, pues los árabes estaban en un periodo de crecimiento y extensión; y se dividía en la época de los muladíes, pues el Islam estaba en proceso de división. El poeta siguió creciendo, progresando, bullendo, unas veces surgía como filósofo, otras como médico, y otras como astrónomo. Hasta que el sopor pesó sobre la fuerza creativa de la lengua árabe y los poetas se volvieron versificadores,  los filósofos teólogos, los médicos curanderos y los astrónomos astrólogos.

Si es cierto lo arriba expuesto, el futuro de la lengua árabe es rehén de la fuerza creativa del conjunto de países que la hablan. De este modo, si esos países poseen una entidad propia y una unidad significativa, y si su fuerza creativa despierta tras ese largo letargo, el futuro de la lengua árabe será tan espléndido como su pasado. Si no, no.

- ¿Cómo es preferible que influya el proceso de civilización europeo y su espíritu occidental?

La influencia no es más que un tipo de alimento que la lengua toma de fuera, lo mastica, lo traga, y asimila en su propio organismo vivo lo que le es de provecho, de igual manera que un árbol transforma la luz, el aire y los nutrientes de la tierra en ramas, hojas, flores y frutos. Pero si la lengua árabe no tiene diente con que masticar ni vientre con que asimilar, no solo se le escapa el alimento en vano, sino que se torna en veneno mortal. ¡Cuántos árboles engañan a la vida estando a la sombra, y si nadie los mueve a la luz del sol se marchitan hasta morir! Como ya se dijo: «Porque al que tiene, le será dado, y tendrá en abundancia; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado».

El espíritu occidental es una etapa de la historia del ser humano, un capítulo de su existencia. La existencia del ser humano es una enorme procesión que avanza siempre hacia delante, y del polvo dorado que va dejando a su paso se forman las lenguas, los gobiernos y las ideologías. Las naciones que marchan a la cabeza de esta procesión son las creativas, y el que crea influye. En cuanto a las que marchan a la cola, son las imitadoras, y el que imita se deja influenciar. Cuando Oriente marchaba delante y Occidente detrás, fue nuestra civilización la que dejó una considerable influencia en su lengua. He aquí que ahora ellos han pasado a ir por delante, y nosotros vamos detrás, con lo que es su civilización la que deja una enorme huella en nuestra lengua, nuestras ideas y nuestros valores.

Mientras que en el pasado los occidentales tomaban lo que nosotros cocinábamos, lo masticaban, lo tragaban, y asimilaban lo que les era apropiado en su organismo, actualmente son los orientales quienes toman lo que Occidente cocina y lo tragan, pero no para integrarlo como parte de su organismo, sino para acabar siendo una especie de occidentales. Esta situación me aterra y aflige, pues el Oriente se me aparece a ratos como un anciano que ha perdido los dientes, ¡y a ratos como un bebé al que aún no le han crecido!

El espíritu occidental es al mismo tiempo amigo y enemigo. Amigo si lo dominamos, y enemigo si nos domina. Amigo si le abrimos nuestros corazones, y enemigo si se los entregamos. Amigo si cogemos de él lo que nos conviene, y enemigo si nos ponemos en la situación que a él le conviene.

[...]

- ¿Ha vencido el árabe clásico a los diferentes dialectos? ¿Es capaz de unificarlos?

Los dialectos árabes están en periodo de transformación y perfeccionamiento, y sus asperezas se están limando para suavizarlos, pero ni han sido ni serán vencidos, y así debe de ser, pues son la fuente de todo lo que estimamos refinado en la retórica y el foco de lo que consideramos elegante en la elocuencia.

Todas las lenguas siguen, como cualquier otro fenómeno, el principio de que lo más adecuado es lo que prevalece, y en los dialectos hay muchos elementos que por eso mismo prevalecerán, pues son más cercanos a la idea de nación y más próximos a sus propias aspiraciones. Dije “prevalecerán”, y con ello quiero decir que se asimilarán al cuerpo de la lengua y formarán parte de su organismo.

Todas y cada una de las lenguas occidentales tienen sus dialectos, y esos dialectos cuentan con manifestaciones literarias y artísticas no exentas de encanto y belleza, ni de novedad y creatividad. Es más, en Europa y América existe una corriente de talentosos poetas que han conseguido combinar lengua estándar y dialectal en sus poemas con total armonía y eficacia. Para mí, en las canciones populares hay tantas metonimias novedosas, elegantes metáforas y  expresiones llenas de gracia e inventiva que si las pusiéramos al lado de esos poemas que, compuestos en un árabe culto, pueblan nuestros periódicos y revistas, serían como un ramillete de albahaca sobre un monte de leña, o como un grupo de muchachas cantando y danzando frente a una pila cadáveres embalsamados.

La actual lengua italiana fue durante la Edad Media un dialecto, y los eruditos se referían a ella como la lengua del «vulgo», pero, cuando autores como Dante y Petrarca la usaron para componer sus inmortales poemas, acabó convirtiéndose en la lengua italiana estándar, y el latín pasó a ser un esqueleto que, si bien es cierto que se movía, lo hacía a hombros de un cortejo fúnebre en retroceso… Los dialectos de Egipto, Siria o Irak no se encuentran mucho más lejos de la lengua de Al-Mu’arri o Al-Mutanabbi de lo que lo estaba el dialecto del «vulgo» de la lengua de Ovidio o Virgilio. Si apareciera en Oriente Medio un genio que escribiera una obra de arte en alguno de esos dialectos, ese dialecto se convertiría en lengua estándar. Sin embargo, no auguro que esto suceda pronto en los países árabes, pues los orientales se inclinan más al pasado que al presente o al futuro, ya que son, a sabiendas o no, conservadores. Así, si un grande entre ellos exhibe su ingenio está obligado a seguir las sendas retóricas que siguieron los que le precedieron, sendas que no son más que un atajo entre la cuna del pensamiento y su sepulcro.

- ¿Cuál es la mejor manera de avivar la lengua árabe?

La mejor y el única manera avivar la lengua reside en el corazón del poeta, en sus labios y entre sus dedos, pues el poeta es el mediador entre la fuerza creativa y la humanidad, el hilo que lleva las creaciones del mundo del alma al mundo de la investigación, y las decisiones del mundo del pensamiento al mundo del registro y la documentación.

El poeta es padre y madre de la lengua, que marcha por donde él marcha, se recuesta donde él lo hace, y si muere se sienta a llorar junto a su tumba hasta que pasa un nuevo poeta y se la lleva de la mano.

Y si el poeta es padre y madre de la lengua, el imitador es quien teje su mortaja y cava su tumba.

Con poeta me refiero al  inventor grande y al pequeño, al descubridor fuerte y al débil, al creador grandioso y al miserable, al que ama la vida sencilla, ya sea imam o mendigo, y al que venera los días y las noches, ya sea filósofo o guardián de una viña.

El imitador, en cambio, es el que ni descubre ni crea nada, sino que toma su vida espiritual de sus contemporáneos, y la viste con ropas confeccionadas a partir de retazos de los vestidos de sus predecesores.

Con poeta me refiero a ese agricultor que labra la tierra con un arado distinto, siquiera ligeramente, del que heredó de su padre, y tras él viene el que da a ese nuevo arado un nuevo nombre. Me refiero a ese jardinero que entre flores amarillas y rojas cultiva una tercera flor color naranja, y tras él llega el que da a esa nueva flor un nuevo nombre. Me refiero a ese sastre que teje sus propios diseños y bordados, distintos a los de sus vecinos, para que otro le dé a esta tela un nuevo nombre. Con poeta me refiero al marinero que iza una tercera vela en un barco que solo tiene dos, al albañil que levanta una casa con dos puertas y dos ventanas en un vecindario cuyas casas solo tienen una puerta y una ventana, al tintorero que mezcla colores que nadie antes había mezclado y obtiene un color nuevo. Tras ellos viene quien da nombres nuevos al fruto de su trabajo, con lo que se añade una nueva vela al barco de la lengua, una nueva ventana a su casa, y un nuevo color a su vestido.

El imitador, en cambio, es el que va de un sitio a otro por el camino que ya han recorrido mil y una caravanas, y no se separa de él por miedo a extraviarse. Es el que para vivir y procurarse su sustento sigue los caminos trillados por donde ya han pasado mil y una generaciones. Su vida es un eco y su ser la tenue sombra de una verdad lejana de la que no sabe nada ni quiere saberlo.

Con poeta me refiero al devoto que, tras postrarse en el templo de su alma lloroso, alegre, en duelo, radiante, atento y salvado, sale portando entre sus labios y sobre su lengua nuevos nombres y verbos, letras y vocablos para una devoción que se renueva cada día y un éxtasis que cada noche varía. Así añade una cuerda de plata al arpa de la lengua y un buen tronco a su estufa.

El imitador, en cambio, es el que repite las mismas oraciones y plegarias, sin pasión ni ganas, y deja la lengua tal cual se la encontró, y la elocuencia personal donde no hay elocuencia ni hay personalidad.

Con poeta me refiero a aquel cuyo alma, cuando ama a una mujer, se hace única y se aparta de caminos terrenales para vestir sus sueños con el esplendor del día y el pánico de la noche, con el gemido de las tormentas y la tranquilidad de los valles. Tras ello el alma regresa a trenzar una corona sobre las sienes de la lengua y tallar un colgante para su cuello.

El imitador, en cambio, es imitador hasta en el amor, y en los piropos, y en las metáforas. Así, si menciona la cara y el cuello de su amada dice que son la luna llena, una gacela. Si se acuerda de su pelo, de su talle o de su mirada dice que son la noche, una esbelta rama, dardos que se clavan. Para lamentarse habla de un párpado insomne, del amanecer lejano, de un cercano reproche. Y si quiere aparecer con un prodigio retórico dice: mi amada alberga perlas en el narciso de sus ojos para regar las rosas de sus mejillas, y muerde con sus helados dientes los dátiles de sus dedos. Nuestro amigo el loro entona esos viejos cantos, sin saber que con su necedad está envenenando la pulpa de la lengua, y mancillando su honor con su estupidez.

He hablado de lo productivo y su fruto, y de lo estéril y su daño, pero no he mencionado a aquellos que dedican su vida a elaborar diccionarios, escribir gruesos estudios e instituir academias de la lengua. No he dicho nada de ellos porque considero que son como la playa entre la marea alta y la baja de la lengua. Su labor se limita a criba, y la criba es necesaria. Sin embargo, ¿qué puede hacer el tamiz si la fuerza creativa de la lengua no cultiva más que paja y no cosecha más que rastrojos?, ¿qué puede hacer si no brotan en sus campos más que cardos?

Vuelvo a repetir que la vida, unidad y generalización de la lengua, y todo lo que tenga que ver con ella, depende y dependerá de la imaginación del poeta. Pero, ¿acaso tenemos poetas?

Sí, tenemos poetas, y todo oriental puede ser poeta en su campo, en su jardín, en su telar, su capilla, su púlpito y su escritorio. Todo oriental puede liberarse de la celda de imitación y tradiciones, y salir a desfilar con la vida bajo la luz del sol. Todo oriental puede rendirse a la fuerza creativa escondida en su alma, esa fuerza eterna que hace de las piedras hijos de Dios.

En cuanto a aquellos que os dedicáis al verso y la prosa, os digo: que vuestro propósito sea evitar imitar a los que os precedieron, pues es mejor para la lengua árabe que construyáis con lo que tenéis una mísera cabaña a que erijáis un excelso palacio con lo que tomáis prestado. Que vuestra dignidad os impida escribir poemas de alabanza y de elegía, pues es mejor para vosotros y para la lengua árabe que muráis despreciados a que queméis frente  a viejos ídolos el incienso de vuestros corazones. Que vuestro entusiasmo nacionalista os impulse a plasmar la vida oriental en lo extraordinario de su dolor y en lo maravilloso de su dicha, pues es mejor para vosotros y para la lengua árabe que toméis lo más sencillo de la realidad que os rodea y lo vistáis con vuestra imaginación a que traduzcáis lo más sublime que se haya escrito en Occidente.

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